Si no nos adentramos demasiado en el término, el verano parece un cuento de rosas: calor, playa, rayos de sol, alegría, fiesta con los amigos… pero cuando el termómetro marca 40 grados y empezamos a sufrir las consecuencias en sus propias carnes, una se replantea si era tan bonito como lo imaginó durante el invierno. Seguro que tú también eres una víctima de muchas de estas cosas horribles consecuencia del “maravilloso” e “idílico” verano
La última vez que cambié de colchón, cometí el error de elegir solo por recomendaciones…
¿Te suena eso de apuntarte al gimnasio en septiembre y acabar pagando hasta junio aunque…
La última vez que quise darle un aire nuevo a mi salón, me topé con…
La primera vez que probé un láser en casa, esperaba resultados de anuncio. Lo que…
La primera vez que colgué unas cortinas térmicas en mi salón, esperaba notar un cambio…
Lo peor no fue que la maleta se rompiera en pleno Barajas, sino tener que…