Todas hemos sufrido ese ataque de pánico alguna vez cuando nos damos cuenta de que unos días de playa van a coincidir de pleno con el período. Emitimos un sonido onomatopéyico en alto que mezcla la frustración con la mala leche… y acto seguido pensamos en remedios para cortar el proceso y evitar el mal trago. Éste es el momento en el que empiezas a preguntar a todas las amigas y conocidas que tienes por alguna solución in extremis. Y la realidad es que ninguna de las locuras que nos proponen y hacemos llevadas por la desesperación tienen demasiado éxito..
La última vez que cambié de colchón, cometí el error de elegir solo por recomendaciones…
¿Te suena eso de apuntarte al gimnasio en septiembre y acabar pagando hasta junio aunque…
La última vez que quise darle un aire nuevo a mi salón, me topé con…
La primera vez que probé un láser en casa, esperaba resultados de anuncio. Lo que…
La primera vez que colgué unas cortinas térmicas en mi salón, esperaba notar un cambio…
Lo peor no fue que la maleta se rompiera en pleno Barajas, sino tener que…