Las ojeras son, sin duda, la bestia negra de la mirada. Otros problemas de la zona del contorno de ojos, como pueden ser las patas de gallo, tienen más fácil solución, ya sea con cosmética o con las armas de la medicina estética. Sin embargo las ojeras son mucho más complicadas de tratar. Lo primero que debes tener en cuenta, es que siempre es importante un buen descanso, ya que no queremos que el tamaño de las ojeras aumente.
La herencia genética, una alimentación inadecuada, la mala circulación de la sangre en la zona, los cambios hormonales y el ritmo de vida actual, que no permite un descanso adecuado, tienen mucho que ver con ellas. Pero aún así, y pese a que sean difíciles de eliminar, hoy te damos cinco soluciones para luchar contra las ojeras. ¡Elige la tuya!
La más clásica, y la más práctica. Un buen corrector de ojeras es un producto que no puede faltar en tu neceser. Elígelo en un tono más claro que tu tono de piel, y combínalo con iluminador para un acabado perfecto.
Si buscas un paso más allá de camuflarlas, necesitarás un contorno de ojos despigmentante. Utilízalo a diario y dale un poco de tiempo: notarás los efectos.
Para las ojeras más oscuras, que la cosmética no consigue controlar, el láser despigmentante puede ser una buena opción. Consulta al dermatólogo: él te dirá si en tu caso está o no indicado.
Un combo infalible de medicina estética que da muy buenos resultados en ojeras pigmentadas. La zona se aclara notablemente y la zona de la mirada se rejuvenece
No por ser el último es el menos importante, todo lo contrario. Si te acostumbras a comer sano, dormir las horas necesarias cada noche, hacer ejercicio y evitar los excesos de todo tipo, así como las situaciones de estrés, tanto tus ojeras como el resto de tu piel mejorarán muchísimo.
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