Estela Grande revela el susto que vivo en la UCI tras dar a luz
La llegada de un bebé siempre es motivo de alegría, pero, cuando se trata de mellizos y las cosas no salen según lo previsto, la experiencia puede convertirse en una auténtica montaña rusa. Estela Grande, conocida influencer y modelo, ha compartido cómo vivió el nacimiento de sus hijos Luca y Liah junto a su pareja, Juan Iglesias. Aunque ya están en casa y la familia empieza a recuperar la normalidad, el recuerdo del parto y el susto posterior sigue presente en sus palabras.
Los días previos: nervios y mucha expectación
Estela llevaba semanas preparándose para el nacimiento. Como ella misma ha contado en sus redes sociales, el embarazo de mellizos exige estar muy pendiente de cualquier señal. Finalmente, en la semana 36 más 5, los pequeños decidieron que era su momento. «Fue una semana muy buena porque ya estaban más maduros», relataba la influencer.
Pero, aunque la ilusión era enorme, también lo era la incertidumbre. Las historias de partos siempre despiertan curiosidad y Estela no ha dudado en compartir cada detalle, desde las horas previas hasta los momentos más delicados en el hospital.
La experiencia en el quirófano
El relato de Estela sobre el quirófano no deja indiferente a nadie. «Cuando más miedo pasé fue cuando me metieron a mí sola, porque hasta que no está todo listo no dejan pasar a papá», confesaba. La soledad, el ambiente frío y la espera hasta la llegada de Juan, su pareja, marcaron esos instantes. «La epidural no duele tanto porque primero te anestesian local, pero es miedo… Es muy frío el quirófano», explicaba, transmitiendo ese sentimiento tan habitual en muchas madres primerizas.
Aunque la cesárea fue rápida, esa mezcla de emociones, la espera y el desconocimiento hacían que todo pareciera más intenso. Por suerte, contó con el apoyo de su ginecóloga, que se mantuvo a su lado, y de Juan, que entró justo antes del nacimiento de los pequeños. «Preparamos una lista de reproducción y Juan me la puso al oído, lo que me hizo sentirme más tranquila dentro de ese miedo», recordaba.
La llegada de Luca y Liah: emociones a flor de piel
El momento del nacimiento siempre es especial. «Te bajan la cortina y te enseñan al primero, que fue Luca, y os podéis imaginar», contaba Estela con emoción. En cuestión de minutos, llegó Liah, completando así la familia.
El contacto piel con piel con Liah fue uno de esos instantes que quedan grabados para siempre. Sin embargo, la tranquilidad no duró mucho. «Sacaron a Juan con los dos bebés a la sala de reanimación, donde yo iba a ir después, y ahí fue cuando todo se complicó», relataba.
Un susto que nadie espera: la UCI neonatal
En esa sala de reanimación, los médicos informaron a la familia de que Luca necesitaba ser trasladado a la UCI neonatal. «Tengo recuerdos borrosos…», reconocía Estela, dejando entrever el miedo y la preocupación de esos primeros momentos. Para cualquier madre, una noticia así es difícil de asimilar, especialmente después de un parto lleno de emociones.
La influencer ha querido ser transparente sobre cómo vivió ese susto. La UCI neonatal es un lugar en el que, aunque el personal está acostumbrado a tratar con recién nacidos frágiles, para las familias supone un golpe duro. La incertidumbre, la preocupación por el estado de salud del bebé y la espera de noticias hacen que esos minutos se hagan eternos.
El apoyo de la familia y la importancia de compartir la experiencia
Pese al miedo, Estela destaca el papel fundamental de su pareja y del equipo médico. «Menos mal que tenía a mi ginecóloga y a Juan para tranquilizarme», asegura. Compartir esta experiencia en redes sociales ha servido también para conectar con otras madres que han pasado por situaciones similares. No es fácil abrirse y mostrar esa vulnerabilidad, pero muchos seguidores han agradecido la sinceridad de Estela.
Ahora, ya desde casa, la influencer mira hacia atrás y valora cada pequeño avance de sus hijos. El susto parece ir quedando atrás, aunque todavía perdura el recuerdo de aquellos momentos.
La recuperación y los primeros días en casa
Los primeros días tras el parto suelen estar llenos de emociones encontradas. Entre la alegría de tener a los mellizos en brazos y el cansancio acumulado, Estela y Juan han aprendido a disfrutar de las pequeñas cosas. «Estar juntos en casa, aunque con el susto reciente, es lo que más nos reconforta», ha contado en sus últimas publicaciones.
La experiencia de Estela Grande es solo una muestra de cómo los partos pueden estar llenos de imprevistos, pero también de la importancia de contar con apoyo y de compartir lo vivido. Su historia genera empatía y curiosidad, y ayuda a visibilizar la realidad de muchas familias que pasan por situaciones similares.
El mensaje de Estela: esperanza y agradecimiento
Ya recuperada y con sus mellizos en casa, Estela Grande ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad y agradecimiento. «Lo importante es que los niños están bien y que, a pesar del susto, todo salió bien al final», afirma. Su historia invita a reflexionar sobre la importancia de la salud y el papel de los profesionales sanitarios en momentos tan delicados.
Sin duda, este relato no deja indiferente a nadie y sirve de ejemplo de fuerza y superación, mostrando la otra cara de la maternidad y generando esa curiosidad que nos hace querer saber más sobre el día a día de la familia.