Última modificación 22/12/2022 11:26:53

Falda lápiz: un toque lady

La falda lápiz, también llamada falda tubo, es un básico del fondo de armario que introdujo Christian Dior a finales de los años 40 y alcanzó su máxima popularidad gracias al uniforme de oficina de las secretarias. Ceñida desde el talle y marcando mucho las curvas, tiende a acentuar la diferencia de volúmenes, por lo que es perfecta para mujeres con siluetas rectas.Más allá de ser solo una prenda, la falda lápiz es toda una declaración de intenciones y un arma con el que conseguir unos modales correctos: obligaba a mantener las piernas muy juntas al sentarse y a andar sin separar demasiado las piernas ni dar grandes zancadas.Más de seis décadas después de su creación, la falda lápiz es todo un icono de estilo que funciona de maravilla con botines o zapatos de salón con un buen tacón, y se reinventa en todo tipo de estilos, materiales y acabados.Pese a que las hay de todo tipo de largos, desde por encima de la rodilla a por encima del tobillo, el largo ideal es a la rodilla, ya que, si es más larga, no te dejará caminar con libertad. Aquellas que llegan hasta la mitad de la pantorrilla solo favorecen a las mujeres extremadamente delgadas y altas.Por último, ten en cuenta que la falda lápiz es una prenda para un estilo bastante formal: evita combinarla con prendas desenfadadas o de sport, y opta por blazers, blusas o camisas arregladas.Pero… ¿puede cualquier mujer lucirse con una falda lápiz? La respuesta es no: las faldas lápiz son incompatibles con caderas anchas, traseros generosos, siluetas muy voluptuosas y kilos de más, y sientan a la perfección a las siluetas altas y delgadas. Nada como una imagen para entender el por qué: observa cómo le sienta a Kim Kardashian.

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