Gran preocupación por el cantante Andy tras confesar problemas de salud mental (Gtres)
Andy Morales, conocido por su trayectoria en el dúo Andy y Lucas, ha dado un paso adelante al hablar abiertamente sobre sus problemas de salud mental, especialmente en el contexto de su nueva etapa en solitario. En una entrevista recogida por Europa Press, el cantante ha compartido detalles muy personales sobre los episodios de ansiedad que ha sufrido recientemente, poniendo el foco en la importancia de cuidar el bienestar mental, incluso (o sobre todo) cuando la presión profesional es máxima.
Morales se sinceró sobre uno de los momentos más duros que ha vivido en los últimos tiempos. Poco antes de un concierto en Madrid, experimentó un ataque de ansiedad tan fuerte que necesitó asistencia médica urgente. “Dos horas antes del concierto me tuvieron que llevar al hospital 12 de Octubre y me tuvieron que dar un Orfidal. «Empecé el concierto drogado”, relató el artista, dejando clara la dificultad de lidiar con la presión y las expectativas del público.
A pesar de todo, Andy logró salir al escenario y cumplir con su público. Sin embargo, reconoce que el esfuerzo fue tan grande que apenas pudo disfrutar de la experiencia. «Yo terminé el concierto y me eché a dormir. Nos fuimos a cenar y me quedé en un sofá reventado», explica, poniendo en evidencia el coste emocional que puede suponer el trabajo en el mundo del espectáculo.
El cantante revela que estos episodios no son nuevos para él. «Llevo desde 2007 yendo a un psiquiatra, un psicólogo. Tienes que estar al pie del cañón, tienes que ser simpático siempre… al final es un personaje lo que te creas con este trabajo», comenta. Andy destaca la doble cara de la fama: el cariño del público por un lado y, por otro, la presión constante y la responsabilidad que recae sobre sus hombros.
Su testimonio pone sobre la mesa la necesidad de normalizar la salud mental entre los artistas y en la sociedad en general. «Todavía sigo un tratamiento porque me dan ataques de ansiedad», confiesa, subrayando que su situación no es algo puntual, sino un proceso de adaptación y autocuidado continuo.
Vivir de cara al público exige mucho más que talento. El cantante reconoce que la exposición mediática, la presión por estar siempre a la altura y los problemas personales han influido en su bienestar. «Son muchas cosas que uno piensa, no solo en el trabajo, también cosas personales, y es mucha responsabilidad la que tiene uno. Y si te digo la verdad, no estoy disfrutando del todo de esto porque tiene que arrancar y todavía no tengo una estabilidad», explica.
¿Te suena eso de apuntarte al gimnasio en septiembre y acabar pagando hasta junio aunque…
La última vez que quise darle un aire nuevo a mi salón, me topé con…
La primera vez que probé un láser en casa, esperaba resultados de anuncio. Lo que…
La primera vez que colgué unas cortinas térmicas en mi salón, esperaba notar un cambio…
Lo peor no fue que la maleta se rompiera en pleno Barajas, sino tener que…
La última vez que compré un sofá, me dejé llevar por el diseño y, a…