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Todo lo que necesitas saber para practicar sexo anal

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Todo lo que necesitas saber para practicar sexo anal
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Lady Art

El sexo anal es una de esas prácticas sexuales de las que poco se habla en la intimidad de las parejas, ya que muchas veces se asocia al dolor. Sin embargo, es bueno saber que no tiene porqué ser así y que puede ser muy placentera. Lo importante es tomar la decisión en pareja y sobre todo saber de antemano qué cosas son recomendables tener en cuenta para practicarlo y disfrutarlo.

Como decíamos, la base es mental: hay que desear probarlo. Si lo que buscas es complacer a tu pareja y no experimentar nuevos horizontes sexuales, el resultado será un fracaso. Elegid el momento cuando estéis ambos totalmente convencidos de querer probarlo.

Es bueno conocer un poco el esfínter, el músculo del ano al que se asocia ese dolor del que tanto se habla cuando se hace referencia al sexo anal. Debes saber que el esfínter tiene mucha facilidad para contraerse y dilatarse, por lo que es cierto que no lo ponga fácil. Para que todo salga bien, debes buscar el mayor punto de relajación y tranquilidad posible. Esto se consigue con muchos juegos previos, o con algún masaje anal ya sea con los dedos o con la ayuda de algún juguete erótico específico para el ano.

Es fundamental no correr. Las prisas nunca son buenas pero en el sexo anal menos, y más aún las primeras veces. Hay que ir con mucho cuidado, estimulando la zona poco a poco. Incluso es bueno empezar a hacerlo mientras estimulas también el clítoris. Busca la relajación en tu pareja porque si consigue alcanzar ese estado el esfínter ayudaŕá y dilatará.

Para que la experiencia sea un éxito, es muy importante mantener una buena comunicación. Debéis conoceros y hasta que la experiencia os haga entenderos sin necesidad de hablar, es bueno que os contéis qué sentís para saber cómo continuar y saber cuándo dar el paso a la penetración. En cualquier caso, jamás forcéis la zona. Dadle el tiempo necesario de aprendizaje que puede variar mucho en función de los protagonistas.

Además, hay que acordarse de que el ano es una zona que no lubrica de manera natural como si lo hace la vagina, por lo que los lubricantes toman mucha importancia en el sexo anal. Su uso es altamente recomendable por no decir imprescindible, especialmente en las primeras experiencias que tengáis. Al igual que en el caso de los juguetes, también existen lubricantes específicos para el ano.

Por supuesto, el uso del preservativo siempre es recomendable e importante. Aunque la pareja goce de total confianza, siempre es una protección ante infecciones de transmisión sexual, pero sobre todo es importante porque la mucosa rectal es una vía principal de acceso al cuerpo para distintos virus y bacterias. Además, por cuestiones de limpieza también es recomendable. Y es que es posible encontrar restos fecales, no es un mito. Sobre esto lo único que se debe tener en cuenta es que cuanto más profunda sea la penetración mayores son la opciones de encontrarlos.

Un mandamiento del sexo anal es que nunca debéis utilizar el mismo preservativo para practicarlo que para el sexo vaginal. En el caso de que decidáis no usarlo, procurad que la higiene esté cuidado al detalle tanto la del pene como la de las manos.

Por último, en cuanto a las posturas, es un tema muy personal al igual que en cualquier otro ámbito de las relaciones sexuales. Lo mejor es dejar ir a la imaginación y probar y experimentar hasta que encontréis vuestras favoritas. Jugad también con los ritmos y la intensidad y siempre mantened una buena comunicación al respecto para ir afinando al gusto de ambos.

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