Si eres de las que de pequeña te decían eso de ‘no está gordita, es que es de hueso ancho’; si estás entre las que con 14 años pasaste de la sección de ropa para niñas directamente a la parte de mujeres; si llevas a dieta más de media vida y al final siempre estás entre pinto y Valdemoro, ni regordeta ni peso pluma…. Sigue leyendo y no dejarás de asentir con la cabeza: 10 situaciones que seguramente has vivido en primera persona como ‘ni gorda ni flaca’ que pasen los años que pasen sigues protagonizando.1. Gente que hace siglos que no te ve y suelta eso de “¡pero qué delgada estás!”. Y resulta que has tardado como una hora en encontrar algo que te quedara bien. La llegada del verano ha hecho estragos con tanta salida y no hay pantalón que te cierre.2. Esa suegra entrada en años –y en carnes- que te dice que se le ha quedado pequeña una falda talla 44-46 y que ha pensado que seguro te queda bien. ¿De verdad aparento dos o tres tallas más??? Ilusa de mi… o miope de ella.3. Entrar en una tienda nueva en el barrio y que la dependienta te diga: “lo sentimos pero llegamos hasta la talla 42. No hay nada para ti”. Cabreo en modo máximo.4. Subirte a la báscula sintiéndote un ligero delfín… y descubrir que estás más cerca de las focas que de esos simpáticos mamíferos marinos.
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