El aguacate ha pasado en unos años de ser un alimento más a convertirse en un llamado ‘superfood’ por sus múltiples propiedades y su adictivo sabor, pero a pesar que todas las ‘foodie bloggers’ lo hayan elevado a esta categoría y lo hayan convertido en el alimento tendencia, es bueno aclarar las afirmaciones que se hacen sobre él:
Aunque se suele usar como una verdura, en realidad el aguacate es una fruta, más concretamente una baya. Las frutas suelen caracterizarse por tener una cáscara o piel que hay que quitar para acceder a una parte interna más carnosa, además de tener una semilla en el centro y eso es exactamente lo que es un aguacate.
Aunque las grasas que el aguacate contiene son más saludables, en realidad un aguacate tiene más de 300 calorías, por lo que lo ideal es comer más o menos un cuarto por persona. Por otro lado sí es cierto que el aguacate puede ser un aliado de tu dieta por su alto poder saciante que ayudará a mantener tus niveles de glucosa en sangre y el apetito a raya durante más tiempo.
Es cierto que el aguacate es de las frutas que más proteínas tiene, pero no es verdad que llegue a tener más que la carne. Ya que un aguacate equivale a aproximadamente 4 gramos de proteínas y 100 gramos de carne tiene alrededor de 20 gramos.
Es un mito bastante extendido el creer que al dividir un aguacate hay que guardar la mitad que no se vaya a usar con la semilla dentro para que se mantenga mejor en la nevera, cuando la verdad es que este acto es indiferente. La mejor manera de que se conserve, hasta cierto punto, es envolviendo el aguacate con film de cocina.
El uso más común del aguacate es para hacer guacamole o para añadir a las ensaladas, pero también se puede usar para sustituir a la mantequilla o margarina en las tostadas del desayuno, en sandwiches y para rellenos de algún plato. Y fuera del ámbito de la cocina se puede usar como mascarilla hidratante para el cabello o para el rostro.
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